Viernes 20 de Julio de 2018 | Santoral del día: San Elías profeta |
88AVA PEREGRINACIÓN A MEDJUGORJE 88AVA PEREGRINACIÓN A MEDJUGORJE
17 de junio al 3 de julio de 2018. Visitando Italia, Croacia y Bosnia Herzegobina. En curso ¡Visita la galería fotográfica! Ver más
90AVA PEREGRINACIÓN A MEDJUGORJE 90AVA PEREGRINACIÓN A MEDJUGORJE
24 de octubre al 4 de noviembre del 2018. Visitando Medjugorje y Amsterdam. Viaje para quienes ya conocen o visitaron Medjugorje. ¡Inscripciones abiertas! Ver más
91AVA PEREGRINACIÓN A MEDJUGORJE 91AVA PEREGRINACIÓN A MEDJUGORJE
22 de noviembre al martes 11 de diciembre de 2018. Visitando Italia, Croacia y Bosnia Herzegobina.
¡$400 USD para inscripciones antes del 15 de agosto de 2018! Ver más
14AVA RIFA ANUAL 14AVA RIFA ANUAL
Paritcia en nuestra 14 Rifa Anual y apoya nuestra tarea de evangelización por México, Latino América y Estados Unidos.
¡Boletos a la venta! Ver más
¡Contáctanos para informes, dudas y peticiones!
 
TESTIMONIALES TESTIMONIALES
Conoce la opinión de los peregrinos sobre nuestras peregrinaciones
QUIENES SOMOS

QUIENES SOMOS
- Curriculum Vitae de Carlos Manero Cano
- Equipo de trabajo y colaboradores
- Cartas y bendiciones
- Directores espirituales
- Historia de la Fundación

MEDJUGORJE EN VIVO MEDJUGORJE EN VIVO
Desde Medjugorje a las 10 am. hora de Cd. de México, en tiempo real reza el Rosario, vive la aparición de Nuestra Señora y la Santa Misa.
VIAJES Y PEREGRINACIONES VIAJES Y PEREGRINACIONES
Salidas regulares cada dos meses.
CONFERENCIAS CONFERENCIAS
Invítanos a dar una Conferencia de Nuestra Señora María Reina de la Paz.
- Nuestras conferencias
- Confencias recientes
- Contáctanos

Consejos sobre cómo practicar las Obras de Misericordia Corporales

Vamos a ver cada una de las Obras de Misericordia, comenzando por las Corporales. Vamos a buscar primero ejemplos de la Biblia y luego ejemplos prácticos.

1. DAR DE COMER AL HAMBRIENTO

2. DAR DE BEBER AL SEDIENTO:
Estas dos primeras son complementarias y se refieren a la ayuda que podemos dar en alimento o en dinero a los necesitados.

Los bienes que poseemos, ¡si son bien habidos!, también nos vienen de Dios. Y debemos responder a Dios por éstos y por el uso que le hayamos dado.

Dios nos exigirá de acuerdo a lo que nos ha dado:
Parábola de los Talentos (Mt. 25,14-30). Por cierto, no es por casualidad, que viene contada en el Evangelio de San Mateo, justamente antes de la escena del Juicio Final, donde habla de las Obras de Misericordia.

A quien mucho se le da, mucho se le exigirá (Lc. 12, 48).

Esta exigencia se refiere tanto a lo espiritual, como a lo material.

Podemos dar de lo que nos sobra. Esto está bien. Pero podemos dar de lo que no nos sobra. Por supuesto, el Señor ve lo último con mejores ojos.

Recordemos a la pobre viuda muy pobre que dio para el Templo las últimas dos moneditas que le quedaban. No es una parábola, es un hecho real que nos relata el Evangelio. Cuando Jesús vio lo que daban unos y otros hizo notar esto: Todos dan a Dios de lo que les sobra. Ella, en cambio, dio todo lo que tenía para vivir (Lc. 21, 1-4).

Esta viuda recuerda otra historia del Antiguo Testamente sobre la viuda de Sarepta, en tiempos del Profeta Elías. Ella alimentó al Profeta Elías con lo último que le quedaba para comer ella y su hijo, en un tiempo de una hambruna terrible. Y ¿qué sucedió? Que no se le agotó ni la harina y ni el aceite con que preparó el pan para el Profeta. (Ver 1 Reyes 17, 7-16).

A veces no sabemos a quién alimentamos: Abraham recibió a tres hombres que era ¡nada menos! que la Santísima Trinidad (algunos piensan que eran 3 Ángeles), los cuales le anunciaron el nacimiento de su hijo Isaac en menos de un año (ver Gn. 19, 1-21). Y, a pesar, de la risa de Sara, así fue. (Por cierto el nombre de Isaac significa: “Aquel que hará reír” o Aquél con el que Dios se reirá).

Sobre dar de beber al sediento, la mejor historia de la Biblia es la de la Samaritana a quien el Señor le pide de beber. (Ver Jn. 4, 1-45)

3. DAR POSADA AL NECESITADO:
En la antigüedad el dar posada a los viajeros era un asunto de vida o muerte, por lo complicado y arriesgado de las travesías. No es el caso hoy en día. Pero, aun así, podría tocarnos recibir a alguien en nuestra casa, no por pura hospitalidad de amistad o familia, sino por alguna verdadera necesidad.

Y no sabemos a quién ayudamos. Algunos han ayudado a Ángeles bajo formas humanas: A Abraham y Lot les sucedió esto. Esto lo recuerda posteriormente San Pablo: No dejen de practicar la hospitalidad, pues algunos dieron alojamiento a Ángeles sin saberlo. (Hb. 13, 2)

4. VESTIR AL DESNUDO:
Esta obra de misericordia se nos facilita con las recolecciones de ropa que se hacen en Parroquias y otros centros de recolección. Recordar que, aunque demos ropa usada, no es dar lo que está ya como para botar o para convertir en trapos de limpieza. En esto también podemos dar de lo que nos sobra o ya no nos sirve, pero también podemos dar de lo que aún es útil.

5. VISITAR AL ENFERMO:
No se trata de visitas sociales, por cumplir. Se trata de una verdadera atención a los enfermos y ancianos, tanto en cuido físico, como en compañía. Y la atención más importante en casos de vejez y enfermedades graves es la atención espiritual.

El mejor ejemplo de la Sagrada Escritura es el de la Parábola del Buen Samaritano, que curó al herido y, al no poder continuar ocupándose directamente, confió los cuidados que necesitaba a otro a quien le ofreció pagarle. (verLc. 10, 30-37)

El visitar al enfermo incluye el auxilio a los heridos.

6. SOCORRER A LOS PRESOS:
Esto implica visitar a los presos y darles ayuda material y muy especialmente, asistencia espiritual (para ayudarlos a enmendarse y ser personas útiles y de bien cuando terminen el tiempo asignado por la justicia).

Significa también rescatar a los inocentes y secuestrados. En la antigüedad los cristianos pagaban para liberar esclavos o se cambiaban por prisioneros inocentes. Hoy en día este mandato es relevante con prisioneros inocentes y secuestrados ¿no?

7. ENTERRAR A LOS MUERTOS:
El más famoso muerto enterrado y en una tumba que no era propia fue el mismo Jesucristo. José de Arimatea facilitó una tumba de su propiedad para el Señor. Pero no sólo eso, sino que tuvo que tener valor para presentarse a Pilato y pedir el cuerpo de Jesús. Y también participó Nicodemo, quien ayudó a sepultarlo. (Jn. 19, 38-42)

Esto de enterrar a los muertos parece un mandato superfluo, porque de hecho- todos son enterrados. Pero, por ejemplo, en tiempo de guerra, puede ser un mandato muy exigente. En Venezuela podéis encontrar la foto que dio vuelta al mundo, pues ganó un Premio Pulitzer, de un Sacerdote, bien identificado con sotana, en medio de un tiroteo en Puerto Cabello en los años 60, sosteniendo un soldado casi muerto ya.

¿Por qué es importante dar digna sepultura al cuerpo humano?

Porque en el cuerpo humano ha sido alojamiento del Espíritu Santo. Somos templos del Espíritu Santo.

(1 Cor 6, 19).

Pero… ¿saben que está sucediendo hoy en día con los cuerpos cremados, hechos cenizas?

Se está irrespetando a lo que ha sido templo del Espíritu Santo, porque la gente esparce las cenizas por donde se le ocurre, no dándole una sepultura digna. ¡Hasta se hacen dijes colgantes para guardar el recuerdo del difunto! O se tienen las cenizas expuestas en la casa (!!!)

NORMAS DE LA IGLESIA SOBRE CREMACION Y CENIZAS

“La Iglesia permite la incineración cuando con ella no se cuestiona la fe en la resurrección del cuerpo” (Catecismo de la Iglesia Católica # 2301).

Aunque la Iglesia claramente prefiere y urge que el cuerpo del difunto esté presente en los ritos funerales, estos ritos pueden celebrarse también en presencia de los restos incinerados del difunto.

Cuando por razones válidas no es posible que los ritos se celebren en presencia del cuerpo del difunto, debe darse a los restos incinerados el mismo tratamiento y respeto debido al cuerpo humano del cual proceden.

Este cuidado respetuoso significa el uso de un recipiente digno para contener las cenizas; debe expresarse en la manera cuidadosa en que sean conducidos y en el sitio de su colocación final. Los restos incinerados deben ser sepultados en una fosa o en un mausoleo o en un columbario (nicho).

La práctica de esparcir los restos incinerados en el mar, desde el aire o en la tierra, o de conservarlo en el hogar de la familia del difunto, no es la forma respetuosa que la Iglesia espera y requiere para sus miembros.

(Orden de Funerales Cristianos, Apéndice No. 2, Incineración, No. 417)

Fuente: www.elblogdecynthia.com

Información relacionada:
Redes sociales
LinkedIn
Blog
Instagram
Flickr
Google+
Twitter
YouTube
Facebook